lunes, 15 de marzo de 2010

Caramelo envenenado para CGT

Muchos afiliados saben que la unidad sindical es un caramelo envenenado para la CGT, por lo que su respuesta sigue en la linea marcada, les encanta el compromiso y saben que el recorrido supondrán sufrimiento y critica desde la opinión sindical publicada, además de esfuerzo y lucha ante el reto adquirido.
Lo que pueda ocurrir, ocurrirá, todo por el trabajador y con el trabajador, su afán de superación no tiene limites y aceptar la unidad implica hacer todo lo que sea necesario y lo que no sea necesario para conseguir los objetivos del manifiesto de unidad, mas todo aquello que este al alcance de su fuerza legitima en las mesas de negociación.
Un compromiso tangible que se refleja en el documento, el cual recoge unas extraordinarias correcciones y mejoras de las condiciones laborales con respecto a la legislación anterior.